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Todavía despierta

Los ojos como platos mirando el amanecer
con la gata a mi lado, desde una pieza oscura.
En mi mente sólo una penumbra difusa
de la cual los recuerdos comienzan a aparecer.

Hay veces que me da miedo acostarme
Lo pospongo hasta bien tarde,
hasta que el cuerpo siente que va a morir,
y aún así sé que voy a estar horas sin dormir

Me gustaría no pensar tanto,
no ilusionarme a cada rato.
No tener cada día una nueva fantasía,
una desilusión, una pelea, la misma porquería.

Me da miedo estar sola, aunque lo esté hace rato.
Es ese vacío que ahora me pide algo de contacto
el que me permite conformarme con lo más degradante
con tal de sentirme querida aunque sea por un rato.

Dicen que primero tengo que estar bien conmigo misma,
hacer ejercicio, comer bien, trabajar y encima meditar.
Yo sé que ayuda, pero también creo que nos separa ese ser individual
creer que podemos solos, no necesitar, esa mentira liberal.

La almohada en la frente para no ver el sol
y otra más chica que abrazo cada noche.
Ya no imagino que es nadie, pero igual siento que es alguien.
Es un invento, me miento y lo lamento, pero por ratos pienso en ese otro sufrimiento.

De sí tener a alguien a quien abrazar,
acostarte a su lado y aún así no poder dormir,
preguntarte si no es esto qué mierda es amar,
y por qué lo quería tanto si no es más que aguantar.

Son sólo segundos lo que con cariño recuerdo.
Cuando me abrazó por la espalda, cuando me dijo que me amaba.
Son sólo instantes que parecen pero no son un sueño,
que sí me roban el sueño y no me dejan vivir el momento.

Cuando me despierte sólo espero poderme levantar.
Porque con mi cama como con el amor soy contradictoria.
Cuando estoy lejos le tengo miedo, pero luego no me quiero separar.
Aunque me mate mi memoria estas son mis historias, mis derrotas y victorias.